
De 1921 a 1977 circuló un tren de Manacor a Artà. Después llegó el coche, la línea se cerró y durante cuarenta años creció hierba entre las traviesas. Desde hace unos años se ha convertido en la Via Verde: 28 kilómetros de vía ciclista sobre el antiguo trazado, sin coches, sin desnivel digno de mención y con algunos túneles en los que en verano se está agradablemente fresco.
Nosotros la recorremos dos veces en la Sternfahrt Levante, una como inicio y otra como nuestra etapa más exigente hasta Manacor, y quien empieza en Artà con Levante Premium prácticamente la tiene en la puerta. Pero también sin nuestra semana ciclista merece la pena, así que aquí va lo esencial.
Dónde empieza y dónde acaba
En Manacor el camino arranca en la antigua estación, que hoy vuelve a ser estación, porque hasta aquí llega el tren desde Palma. Así que quien venga de Palma sube con la bici al tren, se baja en Manacor y arranca. En Artà el trazado termina al borde del pueblo, unos cientos de metros por debajo del santuario.
Las estaciones son el truco
Entre Manacor y Artà quedan las viejas estaciones de Sant Llorenç des Cardassar, Son Carrió y Son Servera. En todas merece la pena desviarse al pueblo: en Sant Llorenç hay en la plaza un cortado y un trozo de ensaimada; en Son Servera, mercado los viernes y unos cuantos bancos a la sombra. Quien se limite a recorrer el trazado de un tirón hará 28 kilómetros en hora y media y no habrá visto nada. Quien se desvíe en las estaciones necesitará media jornada y se llevará tres pueblos en la mochila.
Qué conviene llevar
Agua, porque en el trazado no hay ningún bar. Una luz o el móvil para los túneles: son cortos, pero oscuros. Y tiempo para las áreas de picnic, que aparecen cada pocos kilómetros a la sombra de viejos algarrobos.
¿La vuelta? O el mismo trazado de regreso, o el tren desde Manacor, o nos llamáis. Un abrazo, vuestro equipo de Rad und Finca

